La Crisis de Prueba
Los sistemas digitales generan volúmenes masivos de registros.
Pero el volumen no equivale a verificabilidad.
Ha surgido una crisis estructural de prueba:
- La estampación de tiempo no garantiza la integridad.
- Las firmas digitales no aseguran la inmutabilidad estructural.
- La anclaje en blockchain no reemplaza la gobernanza.
- Los registros de la plataforma no son evidencia soberana.
Las instituciones enfrentan cada vez más disputas en las que:
- La evidencia existe,
- Pero no puede ser verificada de manera independiente,
- O carece de reproducibilidad determinista.
El auge del contenido generado por IA intensifica esta crisis.
El audio, video y documentos sintéticos introducen incertidumbre epistémica a gran escala.
La pregunta ya no es:
"¿Fue esto registrado?"
La pregunta es:
"¿Puede esto ser verificado de manera independiente y determinista?"
Sin un marco de integridad estandarizado, la evidencia digital sigue siendo estructuralmente frágil.